Que Steven Spielberg es un niño enfrascado en el cuerpo de un adulto, un Peter Pan real o más bien un adulto que nunca ha querido dejar atrás los sentimientos que cada uno de nosotros posee cuando tienes poca edad, es algo indiscutible gracias a su demostración continua a lo largo de su filmografía, una filmografía que aborda las ganas de vivir de un niño. Algo que la mayoría de los adultos ya ha perdido y cuando se topa con alguna de las joyas que de vez en cuando pule spielberg florecen sentimientos largamente aletargados en el fondo del corazón para el adulto y una sorprendente identificación con el mundo de los mayores para el joven.
Gracias al Rey midas y sus fieles colaboradores como los todo poderosos George Lucas y su Ligth & Magic, la batuta de John Williams o el productor Frank Marshall poseemos en nuestra filmoteca grandes momentos donde toda la familia puede disfrutar en cualquier tarde de domingo o simplemente disfrutar como un niño cuando nos contaban cuentos antes de dormir.
Si su madre o abuela le contaban cuentos para dormir, él le fascinó tanto los valores que desprendían que intenta cada vez que puede, como productor o director, transmitir esos valores y sobretodo esas sensaciones que audazmente engullía cuando era joven.
De ahí esa pasión constante en la obra del escritor escocés James Matthew Barrie y su país de Nunca Jamás donde lo muestra abiertamente con el homenaje a su obra en HooK (1991) y anteriormente de una forma más conmovedora con E.T. (1982).
Y no son los detalles divertidos como el guiño que hace a Star Wars (George Lucas, 1977) en E.T. Sino esos detalles que hacen sentirte como un chaval de pocos años viviendo la aventura de tu vida, esa sensación, ese ponche de sentimientos frescos y aromáticos que tan magistralmente sabe revivir en nosotros Steven. Unos ingredientes perfectamente identificables en la película E.T. como son:

Entorno
Un lugar arquetipo en la floreciente década de los 60, un lugar de ensueño para la familia americana trabajadora, un lugar donde la tranquilidad y la monotonía de lo cotidiano pueden romperse con cualquier gesto libertad a la repetitividad.
Un vehículo de locomoción propio de la infancia como son las bicicletas, vehículo con una velocidad antes no experimentada, el primer vehículo de todos nosotros, antes de la moto o el coche.
Familia y amigos
Una Familia, con problemas pasados pero aun sangrantes, una familia incompleta deseosa de formar algo ejemplar pero sin llegar a conseguirlo, sin saber cómo conseguirlo.
La pandilla, formada por los amigos del hermano mayor, fácilmente identificados, unidos y interactuando como uno solo, cuyas gafas, gorras y bicicletas identifican perfectamente al grupo.
Un hermano mayor, Michael, quien lo quiere pero que no toma nada enserio a su hermano Elliot un error el cual pronto se arrepentirá y cambiará.
Una hermana menor simpatiquísima y a la cual su madre aun le cuenta cuentos de Peter Pan para dormir.
Los protagonistas
Elliot, un niño obligado a comprender que la vida no es tan maravillosa, que desea ser escuchado por los demás, demasiado pequeño para entrar en el mundo de su hermano y amigos y demasiado grande para jugar con su hermana. Un niño que pide a gritos una aventura como los tebeos que lee algo muy fácil de comprender cuando la cámara le recoge mirando al cielo desde la ventana de la cocina mientras el vapor del agua caliente le transporta a otra dimensión como un niño con la necesidad del rescate de Peter Pan.
ET el extraterrestre bueno que hasta el mismísimo Joker en batman el caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008) intenta emular vestido de enfermera. El elemento que conseguirá hacer los sueños realidad a Elliot, su Peter Pan (emulando su facultad para volar, robado de los polvos de campanilla) y sobre todo nuestro puente a la infancia. Es el personaje que provocara todas las acciones del film, desde que se extravía en la tierra hasta su puesta a salvo.
Escenas memorables
Como toda película de Spielberg deben de existir escenas que se recuerden después de mucho tiempo, como la liberación de las ranas, una mano extendida con la punta de un dedo brillante señalando el cielo, el primer encuentro de Elliot con E.T. (que posteriormente M. Night Shyamalan utilizará para realizar unas fabulosas escenas de suspense en Señales), la spersecuciones bicicleteras o una casa familiar transformada en laboratorio mutarán en escenas de necesaria revisión por parte del adulto necesitado de juventud.