
Uno de esos superhéroes archiconocidos por todos, incluso para los profanos al cómic, como es Spider-man ha estado fijado entre ceja y ceja de la gran factoría de hacer cine debido a la búsqueda del “taquillazo del año” como por falta de ideas de los grandes guionistas que puedan crear una gran historia de la nada.
Cuando ya hace unos años me enteré que se iba a realizar una película del hombre araña y que su director iba ser Sam Raimi me causo una gran impresión. Sobretodo curiosidad por ver como el autor de Posesión infernal o Rápida y mortal iba a rodar una producción de gran presupuesto sobre un superhéroe tan conocido.
La realidad confirma que lo ha conseguido con creces al obtener una de las franquicias más rentables de los últimos tiempos y, de postre, una franquicia apetecible, palomitera pero no insulsa, con una trama bien elaborada y que, como red de arácnido, se enlaza a la perfección en sus tres partes por ahora filmadas.
Está claro que debe de ser una trilogía para y por el espectáculo, con escenas hiperbólicas y visualmente asfixiantes, pero también tenemos una historia bien elaborada y conducida por los diferentes capítulos de la trama, con unos personajes bien desarrollados (algunos mejor logrados que otros) y con una maquinaria interna que mueve el conjunto de forma solvente.
SPIDER-MAN (2002)
Del inicio de la saga se nos regala una primera mitad genial, siendo la transformación y el descubrimiento del hombre arácnido lo mejor de la cinta, y dónde Tobey Maguire realiza la mejor interpretación de un torpe, enamorado y empollón Peter Parker, así cómo la aparición de un terrorífico Duende Verde con el rostro de Willem Dafoe.
Podemos achacarle a Raimi y su equipo la segunda parte de la cinta: pobre y desangelada. Somos espectadores de una lucha final entre el Duende y Spidey demasiado insulsa y con falta de dramatismo, dónde es complicado atisbar el grado de sufrimiento de sus contrincantes (las máscaras hacen perder toda clase de gestualidad y expresividad) .
Por suerte Raimi ha demostrado poseer una gran solvencia y en los futuros combates heroicos veremos siempre alguno de los personajes sin mascara, más expresivos y, por lo tanto, más cercanos al espectador.
SPIDER-MAN 2 (2004)
En la segunda parte de la saga nuestro héroe debe de afrontar unos peligros mayores y acontece una de mis escenas favoritas de toda la saga: cuando al recién creado Dr Octo le intentan quitar los brazos biomecánicos. Fue el instante en el que vislumbre el gran acierto de seleccionar a Raimi para la elaboración de la saga.
Con un planteamiento ya visto en la primera película y que volveremos a ver en la tercera parte: todo va bien, aparece un problema y Peter Parker actúa de un modo incorrecto. Después nace el deseo de solucionar correctamente el error y aparece la solución satisfactoria aunque con mal sabor de boca por parte de nuestro héroe. Escenas como el lanzamiento del coche por parte de Octopus o la conversación freak entre Peter y su tía May sobre las virtudes que debe poseer un superhéroe son prueba de una película bien equilibrada que sin lugar a dudas es para mí la mejor de la saga, gracias a los nuevos alicientes y al equilibrio total de la película, logrando que su duración sea inapreciable por el espectador.
SPIDER-MAN 3 (2007)
La tercera parte, es sin lugar a dudas la más hiperbólica de las tres, con más villanos que nunca, más decisiones personales que afrontar y con más presupuesto en los bolsillos. Raimi crea una película que pierde un poco de su genial equilibrio de la segunda parte pero que engancha por la gran fuerza de los villanos incorporados en esta secuela. Tanto la fuerza visual de Venom, el atormentado Duende Verde Jr. (un James Franco que realiza su mejor papel) y un villano que es perdonado por el espectador en el mismo momento en el que nos lo presentan y que, sin embargo, es el causante del mayor sufrimiento de Parker: Sandman será el protagonista integro de mi escena favorita del film (su génesis).
La lástima es que en esta tercera parte también nos topemos con lo peor de la saga. Por más que la vuelva a ver no puedo soportar ver a Tobie Maguire haciendo de chuleta. Estamos hablando del punto negro de una película con grandes personajes comiqueros, ya no sólo de villanos y héroes, sino por todo el universo que rodea la película.
Así pues, una saga la que ha creado Raimi que sobresale de la media de las producciones palomiteras basadas en cómics, dónde la misma historieta se funde con escenas divertidas (me encantan los papeles que les ha otorgado San Raimi a Bruce Campell, siendo más peligroso que los propios villanos al interponerse de forma divertida entre la pareja protagonista) y un universo imaginario dónde no se busca más que un buen rato de diversión, entretenimiento y risas, sin dejar de lado el buen hacer.
ya lo se pero ultimamente cada vez que pongo una imagen desaparece al poco tiempo, ya me ha ocurrido en dos post, asi que esta vez lo he puesto asi. ale a ver si no desaparece….
Y sobre la peli, Spiderman 2 no me gusto: larga, lenta y cansina; aunque tambien puede ser porque con quien fui a verla estuvo toda una semana diciendome que seguro que no valia nada.
La primera parte me encanto y la tercera tambien pero no tanto.
peliculones!!