En el recientemente clausurado Festival de Cine Fantástico de Sitges, Red State, la primera incursión en el cine de terror del otrora cineasta indie Kevin Smith, ha tenido un éxito inesperado y ha terminado llevándose el premio a la Mejor Película de la sección competitiva. La historia sangrienta ambientada en la Iglesia Baptista de Westboro, en su pastor Fred Phelps y en su extrema ideología contra la homosexualidad ha terminado por hacer que el penúltimo intento del autor de Nueva Jersey por hacer despegar su carrera parezca estar dando sus frutos.
Después de Clerks 2, la debacle o más bien la negligencia perezosa atrapó a Kevin Smith. Su registro interpretativo de hacker en La Jungla 4.0 era de por sí desconcertante; ¿Hacemos una porno? era una interesante idea de partida que terminó siendo una película descafeinada; con Vaya par de polis volvió a estar cerca de Bruce Willis (esta vez dirigiéndole) y la producción con su marcado carácter de indiferencia y tan poco que aportar al género de buddy movie pasó totalmente desapercibida como obra de Smith. Sólo sirvió para dos cosas: que Smith afirmara su decepcionante experiencia con Willis y que estuviese tan frustrado que hasta se plantease dejar de dirigir. Después de unos años sin mostrar la clarividencia personal que le posibilitó ser un autor indie con sagacidad, el de Nueva Jersey parecía haber tocado fondo.
Sin embargo, a principios de año estrenó en el Festival de Sundance Red State, su primera película de terror. Al menos, la película financiada por Smith dio que hablar en muchos medios especializados al respecto de la auto-distribución que Smith llevaba a cabo con la producción y el tema controvertido que trata. La prensa se hizo eco de la capacidad de Smith para demostrar con Red State que cualquier cineasta es capaz de estrenar una película sin la ayuda de los estudios. Para tratar de recuperar gran parte del presupuesto (cifrado en cuatro millones de dólares) organizó varias proyecciones de su cinta por todo EE.UU. antes de que el filme llegase a las salas. La gira comenzó el 5 de marzo en Nueva York y continuó por ciudades como Chicago, Minesota, Indiana, Denver, Nueva Orleans, Austin, Atlanta y Seattle. El público podía solicitar, a través de la página web oficial de la cinta, dónde quería ver el filme, al estilo de la estrategia de mercadotecnia que emprendieron Paranormal Activity y su secuela.
A parte de llevarse el galardón más goloso en Sitges, el filme de Smith ha visto como su protagonista, Michael Parks (memorables sus dos papeles en el díptico Kill Bill, como agente texano en el volumen 1 y como proxeneta en el volumen 2) también ha recibido el de Mejor Actor. El premio al Mejor Director ha ido a parar al surcoreano Na Hong-jin por The Yellow Sea, y el Premio Especial del Jurado ha recaído en Attack the Block, la esperadísima película del británico Joe Cornish.
PALMARÉS COMPLETO DE LA SECCIÓN COMPETITIVA:
Mejor Película: Red State, de Kevin Smith
Premio Especial del Jurado: Attack the Block, de Joe Cornish
Mejor Director: Na Hong-jin por The Yellow Sea
Mejor Actor: Michael Parks por Red State (Kevin Smith)
Mejor Actriz: Brit Marling por Another Earth (Mike Cahill)
Mejor Guión: Lucky Mckee y Jack Ketchum, por The Woman (Lucky Mckee)
Mejor Fotografía: Markus Förderer y Tim Fehlbaum, por Hell (Tim Fehlbaum)
Mejores Efectos de Maquillaje: Steven Kostanski por The Divide (Xavier Gens)
Mejores Efectos Especiales: Lluís Castells i Javier García por Eva (Kike Maíllo)
Mejor Banda Sonora Original: Steven Price por Attack the Block (Joe Cornish)
Mejor Diseño de Producción: Marc Thiébault por Livide (Alexandre Bustillo & Julian Maury)
Mejor Cortometraje: Ex aequo a Dirty Silverwear, de Steve Daniels, y The Unliving, de H. Lilja