Desconozco si mis compañeros que son fieles seguidores de The Queen of The Stone Age y de su líder conocían la faceta artística del polifacético músico Josh Homme. Desde luego, yo no. Pero gracias a la revista Brand Life, he descubierto que para combatir el tedio que se sucede entre concierto y concierto, Josh Homme se dedica a redecorar de forma oculta las paredes de los hoteles en los que se aloja.
Supongo que lo que empezó como la gamberrada de un rockero, se transformó en una firma y, de ahí, a un fenómeno artístico con nombre propio, Secret Wall Tattoos, al que se han unido artistas como Bansky (del que me gustaría hablar algún día) o el fotógrafo Ryan Russel.
El caso es que el vocalista (y también guitarra, bajo ocasional, piano, etc.) de QOTSA se dedica a camuflar sus obras, de ahí que sea un “secreto”, tras los cuadros, las mesas, las camas, los espejos,… cualquier sitio es bueno para ocultar su arte. De hecho, lo esconde tan concienzudamente que muchas veces sólo los huéspedes más avispados, mejor dicho, más obsesivos son capaces de descubrir sus ilustraciones. Me encataría ver la cara que se les queda cuando descubren alguna de sus obras y, tampoco estaría mal, ver la de los encargados del hotel.
Os dejo con una pequeña muestra:
Más en http://secretwalltattoos.com/




