Come Fly With Me

Parece ser que el concepto humorístico televisivo que más ha influido en el grupo de Chanantes fue el trabajado por Matt Lucas y David Walliams en Little Britain. Durante las cinco temporadas que duró La Hora Chanante o las cuatro de Muchachada Nui se observaron guiños y homenajes de Joaquín Reyes y su séquito hacia el programa de sketches británico. Aunque el primer programa de humor albaceteño se emitió en 2002 y el de Lucas y Walliams en 2003, éstos últimos ya habían trabajado parte de su éxito de frases hechas y trabajo conceptual de personajes en la radio.

No hay más que observar el sketch de los británicos con una parodia de Mr. T como protagonista y pensar en aquello que Joaquín Reyes expresó en una entrevista sin ningún tipo de pudor para poder conocer muchas de las influencias a la hora de caracterizar sus celebrities: eran fanáticos de Little Britain. Los caminos de los dos grupos de cómicos han sido recorridos tan paralelamente que ambos han pasado por varios canales televisivos, así como han decidido casi a la par cambiar de tercio y buscar otros derroteros dentro de la comedia catódica. Los chanantes con Museo Coconut y Lucas y Walliams con Come fly with me.

Tras pasar de la Radio 4 de la BBC al canal de televisión BBC Three  y ganando más audiencia a medida que sus diálogos incorrectos eran asimilados por su público y el programa saltaba de la parrilla del canal Two a la del canal One de la televisión pública británica a medida que avanzaban las temporadas, Little Britain fue absorbida por HBO para elaborar mismo concepto de programa humorístico en tierras norteamericanas. Al igual que los Monty Python en su época, los británicos tuvieron la virtud de compartir el mismo idioma que se habla en Hollywood para multiplicar exponencialmente su onda expansiva de surrealismo tamizado con costumbrismo patrio.

La energía involucrada hacia el programa aminoró, cada temporada perdía parte de su matiz delirante original, y Walliams y Lucas tuvieron la sensatez de entusiasmarse en otro concepto, no muy alejado del que les dio fama, pero sí con estimulantes elementos nuevos que refrescan el humor gamberro de ambos cómicos.  De este modo, nace Come fly with me, un programa de la BBC One (está vez salen desde el inicio como cabezas de cartel) que mediante una mayor producción mezclan la noción de sketches hilvanados por una narración en off que les dio fama, pero con la puesta en escena ambientada en un aeropuerto.

Sin llegar a ser una sitcom, Come fly with me parte del falso documental, la parodia y el cinismo gamberro para trabajar mediante un hilo conductor de tintes aeroportuarios, líneas aéreas, mezcolanza de clases sociales, razas, religiones, frases hechas y tópicos varios una serie de paradigma de especímenes de personal de tierra, de vuelo, de clientes turistas, de negocios o vip que tras sus cuatro primeros episodios vuelve a mostrar, tras el ya fatigado recorrido de Little Britain, el buen estado de forma de la pareja cómica británica.

Todos los personajes están interpretados por Walliams y Lucas, a excepción de extras, algún secundario habitual y el famoso invitado en cada capítulo; aprovechando la presencia de celebridades populares como Ruper Grint o Geri Halliwell para lidiar con la socarronería al igual que la pareja de cómicos hacía a finales de los noventa en el programa del canal UK Play, Rock Profile. Los personajes asiduos hasta ahora son: Melody y Keeley (las chicas del check-in); los paparazzi Mickey y Buster; Simon y Jackie Tent (matrimonio que comparte también cabina de vuelo); el matrimonio turista Peter y Judith; la dependienta de la cafetería Precious; Taaj, el encargado del coche que transporta pasajeros y maletas por la terminal; el azafato de vuelo Fearghal; el propietario de las líneas aéreas de bajo coste FlyLo, Omar Baba; el supervisor servicial Moses; Tommy, el adolescente que trabaja vendiendo hamburguesas en el burguer del aeropuerto, o el agente de aduanas Ian Foot.

La incorrección está servida, algunas dosis surrealistas también aparecen, pero no hasta el extremo de las primeras piezas trabajadas por la pareja británica en los inicios de Little Britain. La píldora mayoritaria se toma con un batido de lugares comunes y arquetipos llevados no tanto al absurdo como al territorio que desnuda totalmente el cliché y lo hace chiste visual y, casi siempre, verbal; con la capacidad innata de acertar en las caracterizaciones de cada personaje así como en el tono de voz, la dicción expresa del texto y el registro adecuado. Por ello está de recibo al visionar Come fly with me no confundir agudo tratamiento irónico sobre los propios arquetipos que creamos socialmente con apología de racismo e intolerancia como ya ha empezado a diagnosticarse a la propia serie desde algunos sectores a razón del tratamiento de personajes, acentos y situaciones que se dan sobretodo en personajes como el musulmán Taaj; Precious, la mujer negra, o el millonario proveniente de Oriente Medio, Omar Baba.

En formato de treinta minutos, el dúo se basa en un guión escrito a cuatro manos sin la presencia de Artur Riley (el tercero en discordia que escribía en Little Britain y que parece estar ocupado en sus millonarios dibujos de los conejos suicidas o las mentiras para niños pequeños) para mostrar un abanico de situaciones disparatadas siempre desde el prisma de lo real y lo figurado dentro de los márgenes que marcan aquellos prejuicios sociales que se ocultan en la memoria colectiva.

Sobre el autor