Tras la ruptura del trío que se venía arrastrando desde el Without You I’m Nothing, a causa de las desavenencias habidas con el batería Steve Hewitt, la aventura de Placebo como banda parecía desembocar a la desintegración. Todos los rumores apuntaban a que Brian Molko iba a apostar por su carrera en solitario y que Stefan Olsdal iba a dedicarse plenamente a su proyecto paralelo, Hotel Persona. Finalmente, se ha cambiado la presencia de Hewitt por las baquetas de otro Steve, con apellido Forrest: un californiano de 22 años que los Placebo conocieron durante la gira del Meds, ya que la banda del joven, Evaline, fue telonera de los ingleses por territorio norteamericano. Una presencia renovadora que apunta dotes para el rock más contundente, incluso para el nu metal, aunque el adelanto del sexto álbum, Battle for the sun, recrea estructuras ensambladas tanto en los primeros trabajos de la banda como en el tramo por el que circularon en su anterior trabajo.
El nuevo y esperado single no adelanta demasiado, es más, sólo sirve para abrir todavía más el apetito. Battle for the sun es un tema que sobrepasa los cinco minutos de duración y que comienza con una estridencia austera que sólo se suaviza con el oxígeno que da el estribillo. Lo que más destaca en la canción son los reiterados fraseos de un Molko obsesionado con enfrentar el I y el You (qué cada uno piense lo que desee). Brian sigue con ganas de venganza y despecho, pero con suficiente fuerza para seguir adelante (tal y como recrea verbalmente). Su voz suena limpia y le gusta recalcar la rima consonante. La letra manda más que la música y por ello Brian sigue siendo el lider destacado de la banda. La melodía comienza por su propia voz y no hay que sorprenderse por las numerosas repeticiones que pululan durante la canción ya que, en menor o mayor medida, siempre ha desembocado en ese registro. Sin ir más lejos en el segundo corte del Sleeping with ghosts (English summer rain) no paraba de obsesionarse con un start again pegadizo.
A principios de junio podremos tastar el plato completo. Este aperitivo suena vigoroso y parece seguir la senda más épica de la banda, algo que desgraciadamente no es sonrojante (suena bastante bien) pero se acerca demasiado a sus compatriotas de Muse.
